Descripción del Producto
Un reinicio energético para esos días en que parece que las cosas se confabularon… pero tú decides retomar el mando.
✨ Ritual paso a paso
1. Limpieza inicial con salvia blanca
Enciende el incienso de salvia blanca y pásalo alrededor tuyo y por la habitación.
Que el humo abra espacio, despeje cargas y borre la estática emocional que se te ha pegado.
2. Activación del espacio con mirra y sal de mar
Coloca un carbón y deja caer un poco de resina de mirra sobre él. Puedes ver como quemar resinas en este tutorial
La mirra purifica profundo, y su aroma te ayuda a cortar hilos viejos.
Pon cerca un cuenco con sal de mar, que absorberá lo que ya no corresponde a tu camino.
3. La vela que reordena
Prende una vela blanca.
Mírala un momento, sin apuro.
Permite que su luz reacomode tu energía y enderece tu suerte, como si iluminara un pasillo que no habías visto.
4. Declaración de liberación
Escribe en un papel lo que sientes trabado o repetitivo.
Colócalo junto a la vela y di, suave pero firme:
“Dejo atrás mi mala racha. Desde hoy mi camino se abre y fluye.”
Deja que la vela haga su trabajo.
5. Sellado final con protección
Cuando la vela termine, desecha el agua usada y guarda el papel para botarlo fuera de tu casa.
Ahora toma tu pulsera tibetana de protección y póntela.
Déjala en tu muñeca.
Actuará como un “escudo suave”, una señal para tu propia energía de que no aceptas nuevas cargas ajenas ni ciclos repetidos.
Llévala contigo al menos 7 días, o hasta que sientas que volviste a tu eje.
