La salvia blanca es una planta sagrada para los pueblos originarios de Norteamérica, que la usan desde hace siglos en ceremonias de purificación. Hoy es uno de los sahumerios más usados para limpiar la energía de la casa. Te enseñamos a usarla paso a paso.
Qué necesitas
- Un atado (bundle) o unas hojas de salvia blanca.
- Un recipiente resistente al calor, con un poco de arena si lo tienes.
- Fósforos o encendedor.
- Una ventana abierta.
Paso a paso
- Prepara el espacio. Ordena un poco y abre una ventana.
- Enciende la punta del atado. Inclínalo y acerca la llama a las hojas de la punta. Deja que ardan unos segundos.
- Apaga la llama. Sopla o agita suavemente: el atado debe quedar humeando, sin fuego.
- Recorre tu casa. Camina con calma, sosteniendo el recipiente bajo el atado para recibir la ceniza. Lleva el humo a las esquinas, detrás de las puertas y a los lugares donde sientas el ambiente más pesado.
- Termina en la puerta o la ventana. Imagina que el humo se lleva lo que ya no necesitas.
- Apaga el atado. Presiona la punta sobre arena o sobre el recipiente hasta que deje de humear. Puedes volver a usarlo.
Errores comunes
- Dejar la llama encendida: lo que buscas es humo, no fuego.
- Sahumar con todo cerrado: el humo necesita salir.
- Apagarlo con agua: se arruina el atado. Mejor sofócalo sobre arena.
Después de limpiar
Muchas personas cierran la limpieza con palo santo, de aroma más dulce, para armonizar el espacio. Encuentra salvia blanca en bundles, hojas e inciensos, o revisa todos nuestros sahumerios naturales.


